Ataque de Pánico
Dificultades Sexuales
Jacques Lacan

Aldous Huxley

Charles Dickens

Mi nombre es Gerardo Luis Gómez. Soy Lic. en Psicología , egresado de la Universidad de Bs. As. -Argentina- en el año 1997. Ya de estudiante me interesé en el área clínica, es decir, en el estudio de los abordajes terapéuticos que ayudan a una persona a superar estados de angustia y conflicto. A ello me he abocado desde mi graduación en adelante, a través de una formación tanto en el ámbito privado como en el hospital público. Ello me ha dotado de una vasta experiencia, principalmente en la terapia individual de adultos y parejas, en las cuales hoy en día centro la actividad diaria de mi consultorio y mi tarea docente en el hospital e instituciones privadas.
Hay una gama de problemáticas por las cuales una persona decide iniciar un tratamiento. Ahora bien, lo común es siempre la angustia y, a veces, desesperación frente a esa situación. Diría que ese es el indicador, la “luz de alerta”, que da cuenta que sin una ayuda no es posible salir adelante. Ese es el momento de consultar. En líneas generales, dichas problemáticas están relacionadas con ataques de pánico, depresiones, adicciones, síntomas corporales sin origen orgánico, trastornos de la alimentación, dificultades sexuales, conflictos de pareja, dificultades para relacionarse con otros, insatisfacción laboral, pérdida de seres queridos, etc ., o simplemente la desazón de transitar por la vida sin poder encontrarse mas a gusto y con mayor satisfacción en los distintos ámbitos y relaciones. Esto último ya basta por sí solo como para darse la posibilidad de tener una mejor calidad de vida, y la terapia es una gran posibilidad . Consultar es siempre el primer paso.
En primera instancia considero que es fundamental que quien me consulta se sienta en un clima agradable y cómodo, que le permita sentirse a gusto.
Entiendo la terapia como un proceso en el cual el objetivo es desentrañar los distintos motivos y variables -habitualmente desconocidos para el paciente- que determinan la angustia, el malestar y las inhibiciones por las que consultó y en las cuales se encuentra atrapado. La paulatina “revelación” de esto desconocido tendrá un efecto de alivio no sólo del sufrimiento particular por el que se consultó, sino que además la energía y atención antes puestas en ese padecer traído -y ahora liberadas- estarán disponibles para la totalidad de los ámbitos en los que el paciente se desenvuelve, potenciando así la calidad de vida en general. Lo cual, no es poca cosa. Por ello, no dudes en consultar. Te espero!